
Tirawa, El de las Alturas, creó las estrellas. Las dos más importantes eran Mujer Estrella Blanca, la estrella de la noche, y Gran Astro, la estrella de la mañana. Todo lo que sucedía en el mundo se debía a la unión de ambas.
Gran Astro debía conseguir que Mujer Estrella Blanca fuera su esposa, así que emprendió el viaje hacia el oeste para ir a buscarla a su casa; sin embargo, como ella vio qeu se acercaba, le puso muchos obstáculos en el camino. Diez veces le bloqueó el camino con inundaciones, con bosques d espinos o con monstruos, y diez veces Gran Astro sacó una bola de fuego de su bolsillo y la arrojó al obstáculo hasta que éste se quemaba y desaparecía.
Al final consiguió llegar a la casa de Mujer Estrella Blanca. Estaba vigilada por un oso negro, un puma, un lince y un lobo, pero no se trataba de animales comunes, sino que también eran estrellas. Además, representaban a los animales que debían vivir en la Tierra, así como al tiempo, a los árboles y al alimento que tendrían para vivir.
Gran Astro los puso en su lugar y dividió el mundo en cuatro partes, una por cada estrella, y les encargó las estaciones.
Mujer Estrella Blanca vio que su matrimonio con Gran Astro era inevitable, pero antes d que esto ocurriera le pidió que hiciera tres cosas. Le dijo que le trajera una cuna para su primer hijo, una manta mullida donde dormir y agua fresca para bañarse.
Gran Astro le dio una cuna decorada con estrellas, una manta hecha con la parte mas blanda de la piel de un búfalo y agua procedente de un fresco estanque rodeado de hierbas de dulce aroma. Así que Mujer Estrella Blanca consintió en convertirse en la esposa de Gran Astro y cada uno dio al otro todos los poderes que tenían. Mujer Estrella Blanca dejó caer una pequeña piedra desde el cielo que se convirtió en la Tierra y Gran Astro lanzó su bola de fuego al cielo donde se convirtió en el Sol.
Su hija fue colocada en una nube y con sumo cuidado la enviaron a la Tierra llevando consigo la bendición de grano. Se dejó caer de la nube en forma de lluvia y en su camino encontró a un niño que era el hijo del Sol y de la luna. De ellos dos procede toda la gente que vive en la tierra. Y Tirawa, el Inmutable, dio a las estrellas el encargo de cuidar de todas las personas. Cuando mueren, sus espiritus suben a la Via Láctea y se quedan para siempre a vivir en las estrellas.
Cuento Indio
Gran Astro debía conseguir que Mujer Estrella Blanca fuera su esposa, así que emprendió el viaje hacia el oeste para ir a buscarla a su casa; sin embargo, como ella vio qeu se acercaba, le puso muchos obstáculos en el camino. Diez veces le bloqueó el camino con inundaciones, con bosques d espinos o con monstruos, y diez veces Gran Astro sacó una bola de fuego de su bolsillo y la arrojó al obstáculo hasta que éste se quemaba y desaparecía.
Al final consiguió llegar a la casa de Mujer Estrella Blanca. Estaba vigilada por un oso negro, un puma, un lince y un lobo, pero no se trataba de animales comunes, sino que también eran estrellas. Además, representaban a los animales que debían vivir en la Tierra, así como al tiempo, a los árboles y al alimento que tendrían para vivir.
Gran Astro los puso en su lugar y dividió el mundo en cuatro partes, una por cada estrella, y les encargó las estaciones.
Mujer Estrella Blanca vio que su matrimonio con Gran Astro era inevitable, pero antes d que esto ocurriera le pidió que hiciera tres cosas. Le dijo que le trajera una cuna para su primer hijo, una manta mullida donde dormir y agua fresca para bañarse.
Gran Astro le dio una cuna decorada con estrellas, una manta hecha con la parte mas blanda de la piel de un búfalo y agua procedente de un fresco estanque rodeado de hierbas de dulce aroma. Así que Mujer Estrella Blanca consintió en convertirse en la esposa de Gran Astro y cada uno dio al otro todos los poderes que tenían. Mujer Estrella Blanca dejó caer una pequeña piedra desde el cielo que se convirtió en la Tierra y Gran Astro lanzó su bola de fuego al cielo donde se convirtió en el Sol.
Su hija fue colocada en una nube y con sumo cuidado la enviaron a la Tierra llevando consigo la bendición de grano. Se dejó caer de la nube en forma de lluvia y en su camino encontró a un niño que era el hijo del Sol y de la luna. De ellos dos procede toda la gente que vive en la tierra. Y Tirawa, el Inmutable, dio a las estrellas el encargo de cuidar de todas las personas. Cuando mueren, sus espiritus suben a la Via Láctea y se quedan para siempre a vivir en las estrellas.
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