
Después de mucho meditar y llorar por todas la esquinas de la casa… Ha llegado el momento de pasar página. Los ánimos de los míos me empujan adelante, y me incitan con nuevas ilusiones. Tenía ganas de verlos, pero ahora tengo mas ganas aún. Ganas de recuperar tardes perdidas, risas olvidadas y conversaciones a medio terminar.
Supongo que como buena tauro, mi tiempo de rumiar las circunstancias ha terminado, y comienza de nuevo la remontada.
Vuelvo a recuperar las ganas de vivir muy lentamente. En un principio solo pensaba llevar una maleta, sólo con lo necesario, a parte de mis compañeros de viaje por supuesto. Mientras decidía que era lo necesario, me encontré con una maleta llena de cosas para dar; mis materiales de juegos y manualidades para mi angelito, mis libros para mi adolescente favorito, utensilios de casa para mi madre, detalles personales para mi hermana, zapatos y ropa para compartir con las amigas, música …
Se hizo tan grande el montón de cosas imprescindibles para el viaje, que ahora estoy deseando llegar a ese destino para poder repartir todas esas cosas a sus correspondientes nuevos dueños… Y poder empezar otra vez, por que si algo tengo claro es, que soy incapaz de estar parada.
Sigo sin saber muy bien hacia donde se dirigen mis pasos, pero sea hacia donde sea, al menos estaré con los míos, y lloraré con ellos, reiré con ellos, nos enfadaremos justos y resolveremos problemas mundiales acompañados de un buen café.
Poco a poco, día a día …