
viernes
miércoles
(INCUBANDO)
http://www.myspace.com/carmenparisonline
Provocan los labios
en el gesto algo de mas,
todo musa de mar y de sal,
tiene 25 años,
siempre pregunta ¿Por qué?
y no para de opinar
para ver lo comentarios
para ver los comentarios.
Regálame tus besos que queman, que queman.
Me enreda lo que falta
y lo que se aleja,
¿qué importa lo que hicimos?si aunque me quieras,
te olvidaras de mi.
Y hoy brindo por ti
y brindo por mi.
Se le empiezan a cansar
sus ojos de tanto pensar
y desnuda se sienta a fumar
tiene 25 años,
muchas ganas de gritar
y de salir a bailar,
en los brazos de un extraño
en los brazos de un extraño.
Por qué se van los pequeños momentos
los días sin tiempo,
las noches sin sueno
los miedos ingenuos,
que a veces pudieron llegar a gustar
Por qué se van las mejores palabras de amor,
las mañanas,
los dos en la cama
sin pensar en nada
y abra que esconderse
como los demás.
http://www.myspace.com/carmenparisonline
jueves
el visitante de la noche

El día está gris, siempre me pasa lo mismo, con este clima siempre me vuelvo pesimista y ñoña, aunque cuento con que esta historia no sea ni lo uno, ni lo otro.
La historia trata sobre un sueño en el que sales tú, siempre tu, y no hago otra cosa mas, que darle vueltas al por qué de este sueño.
No formas parte de mi vida, ni siquiera formas parte de mis amigos, sí, nos conocemos, pero como se pueden conocer dos personas que viven en el mismo pueblo y viven separados por la urbe que les une. De manera que no entiendo porque entras en mis sueños y en mis pensamientos de esta manera. Pero no hay duda de que conseguiré hallar la respuesta.
Ayer caí en la cama tremendamente cansada después de un duro día de trabajo. Me quedé dormida al instante, pero algo sonó fuera de la casa y los perros comenzaron a ladrar, me levanté y di todas las luces del patio por si era otro animal que se asustase con la luz y me dejase dormir, pero los perros seguían ladrando y cada vez mas nerviosos. Yo me asusté por que unos días antes, una vecina me dijo que tuviese cuidado en la noche porque rondaban jabalíes salvajes por la zona, de manera que me bajé al salón y me puse un tazón de leche.
Los perros no llegaban a calmarse del todo y como estaba muy cansada los dejé salir para que se comiesen lo que hubiese fuera.
Dejaron de ladrar, pero tampoco entraban en casa. Salí a buscarlos. La noche estaba muy negra, sin luna y no los veía cerca. Los llamé pero no regresaban. Y… llegó el silencio. Un silencio extraño, muy extraño. No se oían ni los grillos, ni los mosquitos zumbar alrededor de las luces, no se oía nada… Intente aguzar el oído para escuchar a los perros, pero ni eso… Me estaba entrando el pánico por segundos, mi corazón iba a explotar y solo conseguía oír sus latidos. Entonces allí, saliendo de la oscuridad, una sombra se acercaba a mí. No era la sombra de ningún animal, era la sombra de una persona, una persona que se acercaba cada vez más, alguien saliendo de la nada cruzando el jardín, y mis perros sin aparecer…
Creí que me moría allí mismo. Pregunté que quien eras, pero no contestaste, y tú, te acercabas más a mí, provocando con tu silencio el miedo en mis entrañas.
Al principio pensé que todo era un mal sueño y que tenía que despertar, al acercarte a la luz pude ver tu cara, y al instante volvieron los sonidos de la noche, y detrás de ti, de la misma oscuridad de donde habías salido, salieron los perros moviendo el rabo como si te conociesen de toda la vida y te estuviesen dando la bienvenida.
Apareciste con tu sonrisa llena de paz y seguridad fingidas, con esa mirada de respeto y superioridad. Como si lo que estabas haciendo fuese algo que haces todos los días, plantarte en medio de mi jardín a media noche y saliendo de… la nada…
Me saludaste, _hola Irnara_ así, como si tal cosa… y te quedaste ahí, mirándome…
Y, como suele pasar en estas cosas… sonó el despertador y mis perros saltaron a la cama dándome los buenos días.
Hasta aquí todo bien, un sueño normal y corriente, pensarás que es solo el sueño de alguien que desea a alguien etc., etc.
Lo raro de todo esto es que no te conozco, y lo poco que sé de ti, no me gusta y nunca me ha gustado.
Nunca hemos intimado por que nunca me has llamado la atención como persona, ni amistosa, ni físicamente.
Pero este sueño se repite una y otra vez, desde hace un año, y no le encuentro sentido alguno. De hecho llevo sin saber de ti mucho tiempo, y por más que le busco la razón… no la encuentro, y no lo entiendo, no sé que quiere decir todo esto.
He intentado localizarte, para preguntarte a ti en persona, pero por tu voz y tu reacción ante mi llamada, di por hecho que estabas tan sorprendido de mi llamada como yo de tu aparición en mis sueños.
Ya no sé que mas hacer al respecto, el caso es que no te quito de mi cabeza… cada vez estás mas dentro y no quiero que este estúpido sueño llegue a confundirme.
Tarde o temprano daré con la respuesta, por que no es posible que el sueño siga repitiéndose de la misma manera siempre, llegará un momento en que aparezca algo diferente en él que me de una pista de por donde seguir indagando. De manera que con estás palabras te dejo, me voy a soñar, a soñar contigo, y esta vez espero que hagas algo mas que mirarme…
La historia trata sobre un sueño en el que sales tú, siempre tu, y no hago otra cosa mas, que darle vueltas al por qué de este sueño.
No formas parte de mi vida, ni siquiera formas parte de mis amigos, sí, nos conocemos, pero como se pueden conocer dos personas que viven en el mismo pueblo y viven separados por la urbe que les une. De manera que no entiendo porque entras en mis sueños y en mis pensamientos de esta manera. Pero no hay duda de que conseguiré hallar la respuesta.
Ayer caí en la cama tremendamente cansada después de un duro día de trabajo. Me quedé dormida al instante, pero algo sonó fuera de la casa y los perros comenzaron a ladrar, me levanté y di todas las luces del patio por si era otro animal que se asustase con la luz y me dejase dormir, pero los perros seguían ladrando y cada vez mas nerviosos. Yo me asusté por que unos días antes, una vecina me dijo que tuviese cuidado en la noche porque rondaban jabalíes salvajes por la zona, de manera que me bajé al salón y me puse un tazón de leche.
Los perros no llegaban a calmarse del todo y como estaba muy cansada los dejé salir para que se comiesen lo que hubiese fuera.
Dejaron de ladrar, pero tampoco entraban en casa. Salí a buscarlos. La noche estaba muy negra, sin luna y no los veía cerca. Los llamé pero no regresaban. Y… llegó el silencio. Un silencio extraño, muy extraño. No se oían ni los grillos, ni los mosquitos zumbar alrededor de las luces, no se oía nada… Intente aguzar el oído para escuchar a los perros, pero ni eso… Me estaba entrando el pánico por segundos, mi corazón iba a explotar y solo conseguía oír sus latidos. Entonces allí, saliendo de la oscuridad, una sombra se acercaba a mí. No era la sombra de ningún animal, era la sombra de una persona, una persona que se acercaba cada vez más, alguien saliendo de la nada cruzando el jardín, y mis perros sin aparecer…
Creí que me moría allí mismo. Pregunté que quien eras, pero no contestaste, y tú, te acercabas más a mí, provocando con tu silencio el miedo en mis entrañas.
Al principio pensé que todo era un mal sueño y que tenía que despertar, al acercarte a la luz pude ver tu cara, y al instante volvieron los sonidos de la noche, y detrás de ti, de la misma oscuridad de donde habías salido, salieron los perros moviendo el rabo como si te conociesen de toda la vida y te estuviesen dando la bienvenida.
Apareciste con tu sonrisa llena de paz y seguridad fingidas, con esa mirada de respeto y superioridad. Como si lo que estabas haciendo fuese algo que haces todos los días, plantarte en medio de mi jardín a media noche y saliendo de… la nada…
Me saludaste, _hola Irnara_ así, como si tal cosa… y te quedaste ahí, mirándome…
Y, como suele pasar en estas cosas… sonó el despertador y mis perros saltaron a la cama dándome los buenos días.
Hasta aquí todo bien, un sueño normal y corriente, pensarás que es solo el sueño de alguien que desea a alguien etc., etc.
Lo raro de todo esto es que no te conozco, y lo poco que sé de ti, no me gusta y nunca me ha gustado.
Nunca hemos intimado por que nunca me has llamado la atención como persona, ni amistosa, ni físicamente.
Pero este sueño se repite una y otra vez, desde hace un año, y no le encuentro sentido alguno. De hecho llevo sin saber de ti mucho tiempo, y por más que le busco la razón… no la encuentro, y no lo entiendo, no sé que quiere decir todo esto.
He intentado localizarte, para preguntarte a ti en persona, pero por tu voz y tu reacción ante mi llamada, di por hecho que estabas tan sorprendido de mi llamada como yo de tu aparición en mis sueños.
Ya no sé que mas hacer al respecto, el caso es que no te quito de mi cabeza… cada vez estás mas dentro y no quiero que este estúpido sueño llegue a confundirme.
Tarde o temprano daré con la respuesta, por que no es posible que el sueño siga repitiéndose de la misma manera siempre, llegará un momento en que aparezca algo diferente en él que me de una pista de por donde seguir indagando. De manera que con estás palabras te dejo, me voy a soñar, a soñar contigo, y esta vez espero que hagas algo mas que mirarme…
CARTAS A UN CABALLERO
Queridísimo Caballero de armadura de hierro:
Algo está pasando en el bosque, el Rey Oberón ha mandado a unos cuantos soldados y están buscando algo. Me he puesto en contacto con mis hermanas pero ellas no saben nada, ni han visto a ningún enano merodeando por sus alrededores.
Es muy extraño… Varias lunas atrás encontré algunas huellas de centauros por el sendero del río, y los animales se están alejando de mi casa… Esta noche cuando se apague el último rayo de sol, viajaré a consultar a la Señora del Bosque.
Oberón solo sale de su reino cuando sus pesquisas tienen que ver con humanos, pero yo vivo muy alejada de ellos y es muy extraño que los enanos merodeen por este bosque, por no decir los centauros.
La única conexión que tengo con los humanos eres tú, y ni siquiera, dado que no he recibido contestación a mis cartas. No es posible que sepan de ti. Aún así le preguntaré a la Señora.
Se que no contestarás a esta misiva, pero si por un casual decidieses hacerlo, éste no sería el mejor momento. No quiero tener mas seres rondando mi tranquila morada.
Te envío paz y amor, y que las estrellas te acompañen.
Eternamente tuya:
IRNARA.
Algo está pasando en el bosque, el Rey Oberón ha mandado a unos cuantos soldados y están buscando algo. Me he puesto en contacto con mis hermanas pero ellas no saben nada, ni han visto a ningún enano merodeando por sus alrededores.
Es muy extraño… Varias lunas atrás encontré algunas huellas de centauros por el sendero del río, y los animales se están alejando de mi casa… Esta noche cuando se apague el último rayo de sol, viajaré a consultar a la Señora del Bosque.
Oberón solo sale de su reino cuando sus pesquisas tienen que ver con humanos, pero yo vivo muy alejada de ellos y es muy extraño que los enanos merodeen por este bosque, por no decir los centauros.
La única conexión que tengo con los humanos eres tú, y ni siquiera, dado que no he recibido contestación a mis cartas. No es posible que sepan de ti. Aún así le preguntaré a la Señora.
Se que no contestarás a esta misiva, pero si por un casual decidieses hacerlo, éste no sería el mejor momento. No quiero tener mas seres rondando mi tranquila morada.
Te envío paz y amor, y que las estrellas te acompañen.
Eternamente tuya:
IRNARA.
El

Hoy he tenido que ir al medico para recoger los resultados de unas pruebas que me habían hecho del corazón, porque yo padezco del corazón, un órgano muy preciado para mi edad o cualquier otra. Cuando he entrado en la consulta me he fijado bien en la cara del medico, eso dice mucho de la salud de una, según ponga la cara tu medico así es como tienes la salud, en fin, que la cara que tenía el mío no era muy buena, la verdad es que era malísima, y ha sido entonces cuando me he dado cuenta de lo que estaba pasando, me estaba muriendo. El medico todavía no había abierto la boca pero yo lo sabía, porque en toda mi vida jamás le había visto poner esa cara.
Es difícil expresar lo que le pasa a uno por la cabeza cuando sabe que le queda poco tiempo de vida; me acuerdo de las películas cuando dicen: “las imágenes de mi vida pasan ante mis ojos” o algo parecido, y aunque resulte fantástico a mí me ha ocurrido lo mismo, aunque lo único que me ha venido a la cabeza es la imagen de ese chico por el que estoy totalmente colgada. ¿Qué quien es él? Bueno se llama Igor y es el chico más guapo que he visto nunca y eso es mucho decir, porque si en cuarenta años que tengo es el único chico que me ha gustado, imaginar como sería. Para mi era como un sueño dorado, un tesoro inalcanzable, un rey intocable. Físicamente era perfecto, guapo, alto, delgado, pero con el tiempo esa imagen se fue convirtiendo en una imagen divina, en un Dios postrado en su trono jactándose de los deseos que su persona producía en los seres mas sencillos y regocijándose en su poder, aun así, me enamoré de él. Cada paso que daba en mi vida, tenía entre líneas un pensamiento hacia él, cualquier cosa que fuera, un viaje, una fiesta, un paseo; siempre había en mi un pensamiento que me hacia imaginar que en cualquier momento él iba a aparecer y me iba a coger en sus brazos para nunca mas soltarme.
Sí, cuarenta años llevo soñando con él y recuerdo cuando todavía era una adolescente y escondía mi persona tras una botella de buen whisky, aquellas noches empapadas en alcohol donde él se dejaba acompañar por sus guapísimas amigas, unas amigas un tanto estúpidas todo hay que decirlo, porque todo lo que tenían de guapas lo tenían de tontas, aunque siempre supe que las amigas que él tenía no eran mas que parte del decorado, que tan solo estaban ahí para dejarse ver con uno de los chicos mas guapos del mundo, digo del mundo porque he viajado bastante y como ya he dicho todavía no he visto un chico mas guapo que él. En aquellos días yo no era nada más que una joven llena de inquietudes, con ganas de hacer amigos y de agradar al prójimo. Tuve varias oportunidades de estar cerca de él pero el alcohol y mis compañías hicieron que las perdiese, sí, porque las compañías que yo tenía entonces solo podían recibir un nombre, “arpías.” Os preguntareis por que he llegado a tal nivel de enamoramiento, es sencillo, yo tuve un sueño, sí, un sueño que me ha tenido desconcertada toda la vida; soñé que alguien me besaba; algunos pensareis que menuda idiotez, que todas hemos soñado con un beso alguna vez en nuestra vida, pero aquel no era un beso cualquiera, era un beso como el que nadie me había dado jamas, y eso que a una ya la habían besado mas veces, pero como en ese sueño nunca, con lo cual me quede pillada con ese beso, pero solo con el beso, porque en el sueño no se podía distinguir la cara de la persona que me besaba y eso era realmente lo interesante. Unos meses después coincidí con Igor en una discoteca de un pueblo cercano al nuestro y... bueno, yo estaba saliendo con un chico, e Igor estaba saliendo con otra chica, muy guapa, como era su costumbre, y por casualidades de la vida ella no estaba con él, pero yo si estaba con mi novio esa noche. Como ya iba siendo normal en mi, bebí mas de la cuenta y en un descuido de mi novio (que se fue a por unas copas) yo me senté cerca de Igor y sin saber cómo ni de que manera nos besamos. ¡Que alucine! Aquel beso, su beso, era igual al de aquel maldito sueño. Fue entonces cuando descubrí que el hombre de mi vida sería única y exclusivamente él, y como veis, aquí sigo como una loca, con cuarenta mil arrugas en la piel y soñando con un hombre al que prácticamente no conozco, y al cual no he visto desde hace años. Aquella noche después del beso, apareció mi novio, y como era muy feo plantar a una persona por otra en cuestión de segundos, me olvide de Igor durante el resto de la noche y seguí con mi novio. Al día siguiente mandé a la porra a mi novio pero como suele ocurrir ya era tarde, la novia de Igor ya había vuelto y ya no le quedaban ojos para mí. A veces me he preguntado si él recuerda aquel beso...
Pero ahí no acabó la cosa, que para eso soy tauro y a cabezona no me gana nadie, por que ese mismo día me juré a mi misma que algún día conseguiría que Igor se enamorase de mí.
El tiempo transcurrió llenando mi ser de experiencias con las que aprendí lo más importante en esta vida, el saber con que tipo de personas te relacionas. En mi camino había dado muchas vueltas, había viajado al extranjero, había conocido a mucha gente, y había descubierto quienes eran realmente mis amigos, cosa un tanto difícil en los tiempos que corren, puesto que los amigos se basan en el “tu me das yo te doy” con lo cual la amistad lo que se dice la amistad es difícil encontrarla. Por aquel entonces yo tenía un amigo de esos de los de verdad, era el único que conocía la pasión que yo sentía por Igor y el muy cabrón me confesó que él sentía lo mismo por él. Como buenos amigos que éramos decidimos que aquel que lo consiguiese antes se quedaría con él, y nos lanzamos al ataque; cuando nos sentíamos deprimidos nos recorríamos todos los bares del pueblo buscando a Igor para recrearnos con la vista maravillosa de su fisonomía. Lo cierto es que no conseguíamos verle casi nunca, aunque en las pocas veces que le veíamos conocíamos algo mas de su vida y de él mismo, lo cual era que no tenía novia, cosa importante para nosotros, y que se cortaba cuando cualquiera de los dos le miraba de forma insinuante, muy insinuante, aunque eso tampoco nos sacaba de la duda de saber si era gay o no por lo tanto seguíamos sin saber para cual de los dos sería. Yo no solía ver a Igor, solo conseguía verlo cuando la Linda (que así se hacia llamar mi amigo) y yo íbamos en su encuentro por el pueblo, aunque recuerdo haberle visto una vez cuando iba yo sola y hubiese deseado no haberle visto nunca. Yo bajaba hacia la estación de trenes por el paseo, todo bonito con los bordes de las aceras cargados de arbustos para agradar al viandante la subida o la bajada, y digo esto último por que el paseo estaba en cuesta, una cuesta muy empinada, que convertía el paseo en un calvario para aquellos que volvían del trabajo y tenían que subir aquella pesada cuesta para dar por terminada su penitencia laboral diaria; en fin, que un día que bajaba yo hacia la estación por dicho paseo me lo encontré, él estaba con sus amigos y yo bajaba sola por la acera contraria a la que él estaba, intente hacerme la interesante estiré la cabeza, metí tripa y pase por delante de ellos como si nada; cual seria mi sorpresa cuando sentí que alguien me chistaba aunque no hice caso para no parecer presumida, ya se sabe que una chica presumida deja mucho que desear, pero al instante oí como alguien gritaba mi nombre, me gire despacio y ahí estaba él, Igor, diciéndome “hola” a mí, con esa sonrisa tan maravillosa, con esos ojos grandes de color azul verdoso que hacen que una mujer se deshaga al mirarlos ¡¡¡¡Dios!!!! Me lo estaba diciendo a mí, me estaba saludando a mí. En aquel instante me entró tal pánico que sonreí como pude y continué andando con un tremendo temblor de piernas que me hicieron poner el pie donde no debía al mismo tiempo que me hacían caer, sí, caer, caer rodando toda la puñetera cuesta del paseo, recuerdo perfectamente como se me enganchaba el vestido en uno de los arbusto que este maldito paseo tenía, y recuerdo perfectamente también como la tela del vestido se iba rasgando según iba yo rodando por la cuesta. Cuando paré de rodar cerré los ojos, deseaba que Igor no hubiese visto nada, pero como si de un demonio se tratara ahí estaba él, mirándome e intentando esconder la risa, se acercó hacia mi para ayudarme, me dio la mano y me levanté del suelo, a lo lejos se distinguían unas risas entre el viento que se colaba entre mis piernas, mire hacia abajo y empecé a sentir que mi cara se iba cargando con toda la sangre de mi cuerpo, como pude intente mirar hacia atrás y vi todo mi vestido rasgado en el camino, y yo, delante de Igor desnuda, muerta de vergüenza, para colmo llevaba puestas unas bragas muy feas que me había regalado mi abuela, color marrón cagao lo que hacía que mi mente solo desease una cosa, la muerte. Igor como buen caballero me dejo su chaqueta y me llevo hacia su coche, preguntándome en todo momento si me encontraba bien, pero yo no podía hablar, me había quedado sin habla, no podía ni mirarle a la cara. Me acercó a casa y al llegar salí corriendo del coche envuelta en lágrimas sin darle las gracias, sin decirle siquiera adiós. Esa fue la última vez que supe de él.
Y ahora, aquí sentada, apunto de conocer la que será la noticia mas desagradable de mi vida, estoy pensando en el y en aquellos días. Tengo marido y tres hijos, pero lo único que me viene a la cabeza es la imagen de su cara altiva y arrogante, y al mismo tiempo, dulce y tímida. Ni siquiera sabría explicar porque su recuerdo y no el de mi marido y mis hijos. Supongo que Igor forma parte de esos sueños que no se llegan a cumplir, y que con los años uno se pregunta eso tan típico de ¿y que hubiera pasado si...? No lo sé.
El medico me está mirando pensativo, creo que no se atreve a decirme la verdad, está muy serio, se acaba de levantar de su silla, me mira.
Me estoy empezando a poner muy nerviosa, como no me lo diga ya, y anda que si me muero ahora. Podía haber tenido un recuerdo más bonito. A cualquiera que se lo cuente creo que me va a estallar la cabeza, todo va muy deprisa, me mareo, mi cabeza... mi corazón...
_ Doctor. Mi marido... Mis hijos... Igor...
Irnara
martes

El rescate
Desde la plaza de armas de un lugar cualquiera,
te escribo una carta para que tú sepas
lo que ya sabías, aunque no lo dijeras.
Espero que llegue a tus manos y,
que no la devuelvas.
Que pagues el rescate que abajo te indico.
Yo tampoco me explico, por qué no acudí antes a ti.
Pero nadie puede salvarme, nadie sabe lo que sabes,
y tampoco entregarían lo que vale mi rescate.
No hay dinero, ni castillos,
ni avales, ni talonarios,
no hay en este mundo, -aunque parezca absurdo-,
ni en planetas por descubrir,
lo que aquí te pido.
Y no te obligo a nada que no quieras.
Las fuerzas me fallan, mis piernas no responden;
te conocen, pero no llegan a ti.
Decidí por eso mismo, un mecanismo de defensa.
Presa como está mi alma, con la calma suficiente,
ser más fuerte, y enfrentarme cuanto antes a la verdad,
sin dudar un segundo, lo asumo, sólo tú puedes pagar el rescate.
Devuélveme el amor que me arrebataste,
o entrégaselo, lo mismo me da, al abajo firmante;
pues no hay en este mundo, -aunque parezca absurdo-,
ni en planetas por descubrir, lo que aquí te pido.
Y no te obligo a nada que no quieras.
Las fuerzas me fallan, mis piernas no responden,
te conocen, pero no llegan a ti.
Y no te obligo a nada que no quieras.
Las fuerzas me fallan, mis piernas no responden,
te conocen, pero no llegan a ti.
Almas
_¿Por qué quieres vivir para siempre?
_Para tener el tiempo suficiente de encontrarte. Por que si mi alma fuese fuerte, no necesitaría ni un minuto para hacerlo, pero al ser tan débil como la tuya, las probabilidades de encontrarte son una entre un millón. Por que dos almas perdidas tienden a no encontrarse nunca.
_Si sabes que no vas a encontrarme nunca ¿porque pierdes el tiempo intentándolo? ¿Qué te hace pensar que merezco la pena?
_Porque eres lo que yo no soy, eres fantasía y yo realidad, porque sé que me darás lo que yo no tengo, y porque todavía me queda esa única probabilidad a la que podemos llamar esperanza. Esa es la razón.
_Pero si no hace falta que busques. Yo misma puedo decirte donde estoy.
Mira hacia el universo, en lo más remoto encontrarás una estrella formada de desiertos, deberás llegar allí y en el corazón del desierto cavar hasta lo más profundo. No desesperes, porque allí estaré esperándote. Aunque lo mas probable es que tu cordura y sensatez no te permitan ver mas allá de tus ojos. Pero estaré allí, a tu lado, guiándote, mostrándote el camino de vuelta.
_ ¿Lo ves? ¿Ves como necesito la eternidad? ¡Estás tan lejos!
_No. Tú eres el que me ve lejos. En realidad, tan solo estoy a un paso de ti. Entra en tus sueños y busca la estrella. No te será difícil encontrarla. Pero antes recuerda que en los sueños todo es posible, solo tienes que desearlo con fuerza, y pedirlo en voz alta, gritarlo si es preciso, pero nada mas, no necesitas nada más.
_Pero yo no quiero tenerte en sueños, yo quiero tenerte despierto.
_ ¿Para qué? si los dos somos débiles. ¿No prefieres conformarte con soñarme fuerte?
_ No. Yo refiero que seas real, para darnos fuerza el uno al otro, para sujetarnos en las caídas, para hacer del tiempo una brisa suave que pase ante nosotros sin rozarnos. Para encontrar en ti esa paz y esa seguridad que tanto anhelo. Para eso te necesito fuera de los sueños, para encontrarte al abrir los ojos, para abrazarte antes de cerrarlos...
_Corazón. ¿No eras tú el que decía que nuestro destino era no encontrarnos nunca?
_Sí. Lo sé, sé que me contradigo a mi mismo, pero, y si la palabra “nunca” no significase lo que todos creemos y si esa palabra significase lo contrario...
Si al menos intentásemos acercarnos un poquito, yo desde aquí y tu desde ahí, de esa manera conseguiríamos vernos con claridad y podríamos seguir un camino para nuestro encuentro.
_Como pretendes que nos movamos si los dos tenemos miedo a dar un paso. Si ponemos tierra y universo de por medio para que ni siquiera nosotros mismos podamos encontrarnos. Acaso me estás diciendo que eres capaz de romper tus miedos y barreras para acercarte a mí. Si es así, entonces resulta que te quedan fuerzas para luchar, fuerzas para seguir buscando, fuerzas para encontrarme.
No desesperes amor, aquí te espero. Tu alma te espera.
_ ¿Por qué he de luchar yo solo? ¿Qué pasa contigo? ¿Acaso no quieres luchar por mí? El camino es el mismo en ambos sentidos, y si lo intentamos juntos será más fácil para los dos.
Me siento tan perdido y abandonado luchando en soledad por algo que ni siquiera puedo ver, solo intuir. Es por ello por lo que necesito vivir para siempre, para poder tener tiempo suficiente para pensar, para luchar... pero si tú también lo intentases, no necesitaríamos tanto tiempo.
_Yo no soy tan fuerte, ¿recuerdas? pero aguantaré asta que llegues y con tu fuerza, sobreviviré y saldré de las tinieblas, de los sueños, y seré real, como la vida misma, para ti y solo para ti. Nadie más podrá tenerme. Solo tú tendrás la llave de mi corazón. Ayúdame a encontrarte, ayúdame a ser fuerte, ayúdame a enseñarte el camino... por que yo solo sé esperar. Si tu supieras... que cuando llegues, no necesitarás ser fuerte nunca más, porque yo lucharé por ti, amaré por ti, moriré por ti, no tardes, no utilices la eternidad entera, porque el tiempo para mí es un cáncer que minuto a minuto va quemando mi oxigeno, mi piel, mi sangre...
No me busques para siempre; para siempre... me parece mucho tiempo.
_...
Irnara
domingo
cartas a un caballero

Querido caballero de armadura de hierro:
Hoy el viento me ha traido noticias tuyas, y me he sentido un poco apenada. Me dice que las hadas del mar te han enviado a una doncella de las tierras del sur, y que te tiene hechizado con su belleza. Solo espero y rezo a los espiritus del bosque para que seas feliz aunque no sea conmigo. Sería mucho esperar que me recordases, como yo te recuerdo a ti.
Te sueño cada vez que mis ojos se cierran, y me doy cuenta que las tornas han cambiado de posición. Ahora no es la ninfa la inspiración, si no el caballero el que provoca el sueño y la imaginación.
Si no estuvieses tan lejos... Si el bosque no me tuviese prisionera... Pero he de ser realista.
Yo no podría vivir en tu mundo, ni lejos de estas ramas que me protegen de arduos peligros. Me moriría sin esta seguridad que me da la madre naturaleza, que me arropa y me consuela con su amigo el viento, y sus hijos los animales.
No has mandado ninguna negativa a mis correos, y sé que los recibes.. de manera que me mantendré en contacto contigo para que mi magia y mi cariño te protejan de hechizos malintencionados.
Velaré por ti aun que sea en el silencio.
Se feliz mi caballero, por que de esa manera me harás feliz a mi.
Eternamente tuya
IRNARA
lunes
Aun recuerdo cuando aquella tarde me pediste "escribe algo, se te da siempre bien". Han tenido que fundirse con los átomos del aire mil regueros del humo de mis cigarros para volver a pensar en escribir, mis dedos casi oxidados , apenas capaces de crear algún intento de relato volátil y efímero pero revelador de secretos guardados entre las sombras de mis emociones. Alguien dijo alguna vez que la creatividad se agudiza más en la adversidad y la tristeza de espíritu, pero es preciso matizar que a veces uno puede emerger del letargo perenne para divisar el fondo del paisaje y asi dar una salida al entramado de laberintos con pasillos burlones que desean atrapar los brazos desesperados de quien corre desesperadamente esperando tocar el umbral con el aliento pero que descubre que, cruelmente, lo único que siente es una lámina polícroma donde la falacia de un sol dibujado con hijos de oro es la única realidad que le puede hacer soñar con un microcosmos más afin a sus sueños....(oscar)
21:26
21:26
sábado
El cuervo

Edgar Allan Poe(Boston, 1809 - Baltimore, 1849)
Una vez, al filo de una lúgubre media noche,
mientras débil y cansado, en tristes reflexiones embebido,
inclinado sobre un viejo y raro libro de olvidada ciencia,
cabeceando, casi dormido,
oyóse de súbito un leve golpe,
como si suavemente tocaran,
tocaran a la puerta de mi cuarto.
“Es —dije musitando— un visitante
tocando quedo a la puerta de mi cuarto.
Eso es todo, y nada más.”
¡Ah! aquel lúcido recuerdo
de un gélido diciembre;
espectros de brasas moribundas
reflejadas en el suelo;
angustia del deseo del nuevo día;
en vano encareciendo a mis libros
dieran tregua a mi dolor.
Dolor por la pérdida de Leonora, la única,
virgen radiante, Leonora por los ángeles llamada.
Aquí ya sin nombre, para siempre.
Y el crujir triste, vago, escalofriante
de la seda de las cortinas rojas
llenábame de fantásticos terrores
jamás antes sentidos. Y ahora aquí, en pie,
acallando el latido de mi corazón,
vuelvo a repetir:
“Es un visitante a la puerta de mi cuarto
queriendo entrar. Algún visitante
que a deshora a mi cuarto quiere entrar.
Eso es todo, y nada más.”
Ahora, mi ánimo cobraba bríos,
y ya sin titubeos:
“Señor —dije— o señora, en verdad vuestro perdón
imploro,
mas el caso es que, adormilado
cuando vinisteis a tocar quedamente,
tan quedo vinisteis a llamar,
a llamar a la puerta de mi cuarto,
que apenas pude creer que os oía.”
Y entonces abrí de par en par la puerta:
Oscuridad, y nada más.
Escrutando hondo en aquella negrura
permanecí largo rato, atónito, temeroso,
dudando, soñando sueños que ningún mortal
se haya atrevido jamás a soñar.
Mas en el silencio insondable la quietud callaba,
y la única palabra ahí proferida
era el balbuceo de un nombre: “¿Leonora?”
Lo pronuncié en un susurro, y el eco
lo devolvió en un murmullo: “¡Leonora!”
Apenas esto fue, y nada más.
Vuelto a mi cuarto, mi alma toda,
toda mi alma abrasándose dentro de mí,
no tardé en oír de nuevo tocar con mayor fuerza.
“Ciertamente —me dije—, ciertamente
algo sucede en la reja de mi ventana.
Dejad, pues, que vea lo que sucede allí,
y así penetrar pueda en el misterio.
Dejad que a mi corazón llegue un momento el silencio,
y así penetrar pueda en el misterio.”
¡Es el viento, y nada más!
De un golpe abrí la puerta,
y con suave batir de alas, entró
un majestuoso cuervo
de los santos días idos.
Sin asomos de reverencia,
ni un instante quedo;
y con aires de gran señor o de gran dama
fue a posarse en el busto de Palas,
sobre el dintel de mi puerta.
Posado, inmóvil, y nada más.
Entonces, este pájaro de ébano
cambió mis tristes fantasías en una sonrisa
con el grave y severo decoro
del aspecto de que se revestía.
“Aun con tu cresta cercenada y mocha —le dije—,
no serás un cobarde,
hórrido cuervo vetusto y amenazador.
Evadido de la ribera nocturna.
¡Dime cuál es tu nombre en la ribera de la Noche Plutónica!”
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”
Cuánto me asombró que pájaro tan desgarbado
pudiera hablar tan claramente;
aunque poco significaba su respuesta.
Poco pertinente era. Pues no podemos
sino concordar en que ningún ser humano
ha sido antes bendecido con la visión de un pájaro
posado sobre el dintel de su puerta,
pájaro o bestia, posado en el busto esculpido
de Palas en el dintel de su puerta
con semejante nombre: “Nunca más.”
Mas el Cuervo, posado solitario en el sereno busto.
las palabras pronunció, como virtiendo
su alma sólo en esas palabras.
Nada más dijo entonces;
no movió ni una pluma.
Y entonces yo me dije, apenas murmurando:
“Otros amigos se han ido antes;
mañana él también me dejará,
como me abandonaron mis esperanzas.”
Y entonces dijo el pájaro: “Nunca más.”
Sobrecogido al romper el silencio
tan idóneas palabras,
“sin duda —pensé—, sin duda lo que dice
es todo lo que sabe, su solo repertorio, aprendido
de un amo infortunado a quien desastre impío
persiguió, acosó sin dar tregua
hasta que su cantinela sólo tuvo un sentido,
hasta que las endechas de su esperanza
llevaron sólo esa carga melancólica
de ‘Nunca, nunca más’.”
Mas el Cuervo arrancó todavía
de mis tristes fantasías una sonrisa;
acerqué un mullido asiento
frente al pájaro, el busto y la puerta;
y entonces, hundiéndome en el terciopelo,
empecé a enlazar una fantasía con otra,
pensando en lo que este ominoso pájaro de antaño,
lo que este torvo, desgarbado, hórrido,
flaco y ominoso pájaro de antaño
quería decir granzando: “Nunca más.”
En esto cavilaba, sentado, sin pronunciar palabra,
frente al ave cuyos ojos, como-tizones encendidos,
quemaban hasta el fondo de mi pecho.
Esto y más, sentado, adivinaba,
con la cabeza reclinada
en el aterciopelado forro del cojín
acariciado por la luz de la lámpara;
en el forro de terciopelo violeta
acariciado por la luz de la lámpara¡
que ella no oprimiría, ¡ay!, nunca más!
Entonces me pareció que el aire
se tornaba más denso, perfumado
por invisible incensario mecido por serafines
cuyas pisadas tintineaban en el piso alfombrado.
“¡Miserable —dije—, tu Dios te ha concedido,
por estos ángeles te ha otorgado una tregua,
tregua de nepente de tus recuerdos de Leonora!
¡Apura, oh, apura este dulce nepente
y olvida a tu ausente Leonora!
”Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”
“¡Profeta!” —exclamé—, ¡cosa diabolica!
¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio
enviado por el Tentador, o arrojado
por la tempestad a este refugio desolado e impávido,
a esta desértica tierra encantada,
a este hogar hechizado por el horror!
Profeta, dime, en verdad te lo imploro,
¿hay, dime, hay bálsamo en Galaad?
¡Dime, dime, te imploro!”
Y el cuervo dijo: “Nunca más.”
“¡Profeta! —exclamé—, ¡cosa diabólica!
¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio!
¡Por ese cielo que se curva sobre nuestras cabezas,
ese Dios que adoramos tú y yo,
dile a esta alma abrumada de penas si en el remoto Edén
tendrá en sus brazos a una santa doncella
llamada por los ángeles Leonora,
tendrá en sus brazos a una rara y radiante virgen
llamada por los ángeles Leonora!”
Y el cuervo dijo: “Nunca más.”
“¡Sea esa palabra nuestra señal de partida
pájaro o espíritu maligno! —le grité presuntuoso.
¡Vuelve a la tempestad, a la ribera de la Noche Plutónica.
No dejes pluma negra alguna, prenda de la mentira
que profirió tu espíritu!
Deja mi soledad intacta.
Abandona el busto del dintel de mi puerta.
Aparta tu pico de mi corazón
y tu figura del dintel de mi puerta.
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”
Y el Cuervo nunca emprendió el vuelo.
Aún sigue posado, aún sigue posado
en el pálido busto de Palas.
en el dintel de la puerta de mi cuarto.
Y sus ojos tienen la apariencia
de los de un demonio que está soñando.
Y la luz de la lámpara que sobre él se derrama
tiende en el suelo su sombra. Y mi alma,
del fondo de esa sombra que flota sobre el suelo,
no podrá liberarse. ¡Nunca más!
viernes
Mujer Estrella Blanca y Gran Astro

Tirawa, El de las Alturas, creó las estrellas. Las dos más importantes eran Mujer Estrella Blanca, la estrella de la noche, y Gran Astro, la estrella de la mañana. Todo lo que sucedía en el mundo se debía a la unión de ambas.
Gran Astro debía conseguir que Mujer Estrella Blanca fuera su esposa, así que emprendió el viaje hacia el oeste para ir a buscarla a su casa; sin embargo, como ella vio qeu se acercaba, le puso muchos obstáculos en el camino. Diez veces le bloqueó el camino con inundaciones, con bosques d espinos o con monstruos, y diez veces Gran Astro sacó una bola de fuego de su bolsillo y la arrojó al obstáculo hasta que éste se quemaba y desaparecía.
Al final consiguió llegar a la casa de Mujer Estrella Blanca. Estaba vigilada por un oso negro, un puma, un lince y un lobo, pero no se trataba de animales comunes, sino que también eran estrellas. Además, representaban a los animales que debían vivir en la Tierra, así como al tiempo, a los árboles y al alimento que tendrían para vivir.
Gran Astro los puso en su lugar y dividió el mundo en cuatro partes, una por cada estrella, y les encargó las estaciones.
Mujer Estrella Blanca vio que su matrimonio con Gran Astro era inevitable, pero antes d que esto ocurriera le pidió que hiciera tres cosas. Le dijo que le trajera una cuna para su primer hijo, una manta mullida donde dormir y agua fresca para bañarse.
Gran Astro le dio una cuna decorada con estrellas, una manta hecha con la parte mas blanda de la piel de un búfalo y agua procedente de un fresco estanque rodeado de hierbas de dulce aroma. Así que Mujer Estrella Blanca consintió en convertirse en la esposa de Gran Astro y cada uno dio al otro todos los poderes que tenían. Mujer Estrella Blanca dejó caer una pequeña piedra desde el cielo que se convirtió en la Tierra y Gran Astro lanzó su bola de fuego al cielo donde se convirtió en el Sol.
Su hija fue colocada en una nube y con sumo cuidado la enviaron a la Tierra llevando consigo la bendición de grano. Se dejó caer de la nube en forma de lluvia y en su camino encontró a un niño que era el hijo del Sol y de la luna. De ellos dos procede toda la gente que vive en la tierra. Y Tirawa, el Inmutable, dio a las estrellas el encargo de cuidar de todas las personas. Cuando mueren, sus espiritus suben a la Via Láctea y se quedan para siempre a vivir en las estrellas.
Cuento Indio
Gran Astro debía conseguir que Mujer Estrella Blanca fuera su esposa, así que emprendió el viaje hacia el oeste para ir a buscarla a su casa; sin embargo, como ella vio qeu se acercaba, le puso muchos obstáculos en el camino. Diez veces le bloqueó el camino con inundaciones, con bosques d espinos o con monstruos, y diez veces Gran Astro sacó una bola de fuego de su bolsillo y la arrojó al obstáculo hasta que éste se quemaba y desaparecía.
Al final consiguió llegar a la casa de Mujer Estrella Blanca. Estaba vigilada por un oso negro, un puma, un lince y un lobo, pero no se trataba de animales comunes, sino que también eran estrellas. Además, representaban a los animales que debían vivir en la Tierra, así como al tiempo, a los árboles y al alimento que tendrían para vivir.
Gran Astro los puso en su lugar y dividió el mundo en cuatro partes, una por cada estrella, y les encargó las estaciones.
Mujer Estrella Blanca vio que su matrimonio con Gran Astro era inevitable, pero antes d que esto ocurriera le pidió que hiciera tres cosas. Le dijo que le trajera una cuna para su primer hijo, una manta mullida donde dormir y agua fresca para bañarse.
Gran Astro le dio una cuna decorada con estrellas, una manta hecha con la parte mas blanda de la piel de un búfalo y agua procedente de un fresco estanque rodeado de hierbas de dulce aroma. Así que Mujer Estrella Blanca consintió en convertirse en la esposa de Gran Astro y cada uno dio al otro todos los poderes que tenían. Mujer Estrella Blanca dejó caer una pequeña piedra desde el cielo que se convirtió en la Tierra y Gran Astro lanzó su bola de fuego al cielo donde se convirtió en el Sol.
Su hija fue colocada en una nube y con sumo cuidado la enviaron a la Tierra llevando consigo la bendición de grano. Se dejó caer de la nube en forma de lluvia y en su camino encontró a un niño que era el hijo del Sol y de la luna. De ellos dos procede toda la gente que vive en la tierra. Y Tirawa, el Inmutable, dio a las estrellas el encargo de cuidar de todas las personas. Cuando mueren, sus espiritus suben a la Via Láctea y se quedan para siempre a vivir en las estrellas.
Cuento Indio
Gothika
Clara Tahoces. MinotauroAnalisa acude a la llamada de su tía moribunda. A la mañana siguiente, despierta en un ataud. La joven, convertida en vampiresa, viaja desde el Madrid del siglo XVIII al Madrid actual, para encontrar un hombre compatible con quién engendrar un hijo. Partiendo de las leyendas clásicas, la autora forja un mundo propio en el que los vampiros pueden exponerse a la luz del sol o tocar crucifijos sin problemas
Muy entretenido.
miércoles
El diario de un Hada

Clara Tahoces. MR
El nombre de un hada es secreto, nadie debe conocerlo. De lo contrario, podría ocurrir algo impredecible. Éste es el diario de uno de esos minúsculos y delicados seres alados. A través de sus páginas visitaremos un mundo fabuloso, nos enseñarán sus sorprendentes poderes curativos, la labor que desempeñan en nuestras vidas, descubriremos cómo algunos seres humanos se pueden transformar en hadas víctimas de oscuros encantamientos, y seremos testigos de los prodigiosos acontecimientos que les suceden. Diario de un hada es una porción de ilusión que pretende contribuir a que el mundo de la fantasía siga vivo, un libro que encierra un pequeño enigma que el lector avezado tendrá descubrir.
Muuy bonito y muy tierno.
Presagio

De Jorge Molist Pallas. MR
Agustín, un misionero español a la antigua usanza, y Anselmo, el último gran hechicero de la Baja California, llevan más de veinte años enfrentados por el liderazgo espiritual de un pueblecito mexicano. En Los Ángeles, Muriel, una seductora y ambiciosa ejecutiva de una empresa de publicidad, descubre los poderes de Lucía, la nieta de Anselmo. La capacidad sobrenatural de la joven mexicana para visionar lo que hacen los demás se convierte en el instrumento principal de la audaz Muriel en su obsesiva lucha por el poder. En sueños, un águila anuncia a Anselo el mal uso que su nieta está dando al don que le transmitió. El viejo presiente lo peor. El presagio se cumple y la prepotencia del Norte se enfrenta contra la sabiduria tradicional del Sur. Brujería, seducción, sexo, religión, dinero, amor y crímenes constituyen un relato trepidante y un final impredicible.
Muy bueno e intrigante
martes
cartas a un caballero
Queridísimo Caballero de fuerte armadura:
La verdad es que muero por contarte lo que siente mi corazón, pero no sé de que manera hacerlo y esta es la razón por la que he decidido escribirte una carta cada vez que mi corazón se quiera comunicar contigo. Espero que no te ofendan mis hechos, ni mis palabras y espero también que me perdones si en algún momento te sientes ofendido o humillado por que una plebeya como yo se digne a contactar contigo de esta manera tan cobarde.
Sé que nos conocemos desde niños, hemos crecido en el mismo poblado, siendo tu de noble cuna y yo de una humilde. Disfrutamos de las mismas ferias y los mismos bosques. Nuestros conocidos son los mismos aunque dada tu posición de Caballero, tu sabrás de mí mas de lo que yo puedo saber de tí. Por mucho tiempo que nuestras vidas estuviesen unidas por hilos invisibles, cuando verdaderamente caí en la cuenta de que existías, la primera vez que te vi, la primera vez que mis ojos se cruzaron con los tuyos, fue en un entierro. Increible, lo sé. Pero así ocurrió.
Desde ese día te convertiste en mi Caballero de fuerte armadura.
Yo pienso que todo esto es obra de las brujas de la montaña, que a veces por pura diversión se dedican a ser alcahuetas.
Fuera como fuese, no encuentro la forma de acallar este llanto que llevo por dentro, siendo mas doloroso mi traslado a la montaña por falta de recursos, y sintiendo tu ausencia como los aguijones de un escorpión rabioso.
Ruego me indiques si deseas deniegue de mi intento por contactar con tu persona, de no recibir indicación alguna, tomaré tu silencio como una invitación a seguir comunicandote mis sentimientos.
Eternamente, tu Oréade.
Irnara

el extranjero
Camino por las calles que una vez
guardaron mis secretos de niñez
y hoy no,
hoy no, no los encuentro.
Algún ladrido rebota en la pared,
oigo llamadas de voces del ayer
y no, yo no llego a tiempo.
Hoy encontré todas las ventanas rotas,
y vuelvo a ser
un recién llegado mas,
todo a cambiado
y yo no me encuentro.
Las gruas de hierro destruyeron mi pais,
solo hay cemento,
es el progreso gris,
perdón, perdón,
yo no lo veo.
Como un camión de paja mal tapado,
dejé mi alma por todos lados
se fue,
se fue desmenuzando.
Y es que es verdad que el tiempo no te espera,
hoy soy aquí solo un extranjero mas,
un inmigrante del desaliento.
m-clan
domingo
la Osa Mayor

- Sabes... hay muchos escritores que buscan en las musas su inspiración... en la historia muchos de ellos han recurrido a estos seres y otros tantos han ido directamente al grano llamando a su vera a las ninfas. ¿Sabes lo que son las ninfas? Supongo que no...
Las ninfas son criaturas jóvenes y hermosas, de tez blanca y mirada atrayente. Son como las hadas pero sin alas. Habitan en todo el mundo y, dependiendo del lugar en el que se encuentren se las llama o conoce de una forma. Las nereidas o ninfas de los mares, las náyades o espíritus del agua, las alseídes que se esconden en las flores, las oréades que abundan las montañas, las dríades que habitan los bosques, las napeas que habitan los valles... Son grandes conocedoras de la naturaleza y sus secretos, hábiles en el desvelo de profecías y alimento de los poetas. Muchos hablaron de ellas para hacerles homenaje, otros tantos las invocaban y hacían ofrendas de leche, aceite y miel e, ignorantes, muchos otros pensaron que podían enamorar a una de estas bellezas y tenerlas consigo durante el resto de sus días. Las ninfas siempre gozaron de un olfato selecto para el romance y no bajaban el listón por debajo de aquel que no fuese un dios. Faunos y sátiros pretendieron sorprender en muchas ocasiones a alguna de estas damas, pero nunca consiguieron más que quedar con la boca abierta y un dolor agudo en sus partes más ocultas. Les dedicaron obras literarias y bellas pictografías, poemas y sonetos de delicado estilo. Homero, Virgilio, Garcilaso de la Vega, Rubens o Jean Goujon quedaron prendados y a ellas dedicaron una parte de su obra, por no decir, su vida misma. Pero sabes muchacho, de nada sirvieron sus recreaciones, todos tomaron su talento como fantasía. Yo, en cambio, he seguido durante mucho tiempo la historia de estas criaturas y me puedo sentir orgulloso de haber sido testigo de la más bella dama que de las ninfas se conoce. De hecho, por eso salgo cada noche al balcón o me quedo junto a la ventana.
Cada noche mi ritual supone un pequeño homenaje a la más grande ninfa de todos los tiempos. No son inmortales y alguien dijo que quizá vivieran poco más de nueve mil setecientos años, creo que fue Plutarco quien lo afirmó con seriedad científica, que en aquellos tiempos a bien se tenía. Cada noche mi conmemoración va dedicada a Calisto y desde aquí recuerdo su historia tal y como la contaran los antiguos. Acércate muchacho, no quiero que se airee mi secreto por ahí... todos esos viejos están chochos y se les va demasiado la lengua...
A la diosa griega de la caza y la castidad, Artemisa, le gustaba verse siempre rodeada de ninfas. Estas bellas criaturas le llenaban de un orgullo extraño de entender. Como amante del celibato, Artemisa procuraba mantener a sus ninfas virginales y puras. Recorría montes y valles, ríos y lagos... y siempre en compañía de sus damas. Con ellas corría, se bañaba... le gustaba el mundo salvaje, la naturaleza en todo su esplendor, pero su rechazo hacia el contacto sexual era algo que le sacaba de sus casillas y, así como no lo quisiera para ella, lo prohibía en aquellas que le acompañaban hasta el punto de utilizar métodos violentos si se veía en la necesidad de ello. Pero la diosa no era omnipresente y una de las ninfas más bellas de su séquito tuvo ciertos escarceos que acaban en la alcoba del gran Zeus. Nadie supo nada durante un tiempo, hasta que Artemisa y la hermosa Calisto, se desprendieron de sus ropas para darse un refrescante baño en el río. La ira encendió a la diosa cuando descubrió que su amada ninfa se encontraba en cinta. Entonces Calisto desveló la identidad del padre avergonzada por romper su juramento de virginidad. Artemisa no pudo soportarlo. Repudió a Calisto, la apartó de su lado y la transformó en osa para evitar así los deslices amatorios para con el dios. No habiendo pasado mucho tiempo, en una partida de caza, un hombre dio muerte a la ninfa. La pena de Zeus fue tan grande, que recogió con ternura el cadáver de su amada Calisto y la colocó en el cielo convertida en estrella, la Osa Mayor.
Cada noche yo salgo aquí fuera, con un libro en mis manos y le leo unos versos de alguno de los autores que una ninfa inspirara a escribir. Así rememoro su grandiosidad y belleza, en definitiva, mantengo vivo su recuerdo para que con su luz siga motivando grandes obras en todo el mundo. Quizá sea un aporte ínfimo, no más que un granito de arena en un gran desierto, pero eso es mejor que nada y sé de buena tinta que no soy el único que admira la belleza de esa maravillosa estrella. Muchos incluso salvaron su vida o encontraron su rumbo gracias a ella. Este es mi pequeño regalo por todo lo que han dejado en este mundo. Este es mi modo de agradecer su existencia.
Las ninfas son criaturas jóvenes y hermosas, de tez blanca y mirada atrayente. Son como las hadas pero sin alas. Habitan en todo el mundo y, dependiendo del lugar en el que se encuentren se las llama o conoce de una forma. Las nereidas o ninfas de los mares, las náyades o espíritus del agua, las alseídes que se esconden en las flores, las oréades que abundan las montañas, las dríades que habitan los bosques, las napeas que habitan los valles... Son grandes conocedoras de la naturaleza y sus secretos, hábiles en el desvelo de profecías y alimento de los poetas. Muchos hablaron de ellas para hacerles homenaje, otros tantos las invocaban y hacían ofrendas de leche, aceite y miel e, ignorantes, muchos otros pensaron que podían enamorar a una de estas bellezas y tenerlas consigo durante el resto de sus días. Las ninfas siempre gozaron de un olfato selecto para el romance y no bajaban el listón por debajo de aquel que no fuese un dios. Faunos y sátiros pretendieron sorprender en muchas ocasiones a alguna de estas damas, pero nunca consiguieron más que quedar con la boca abierta y un dolor agudo en sus partes más ocultas. Les dedicaron obras literarias y bellas pictografías, poemas y sonetos de delicado estilo. Homero, Virgilio, Garcilaso de la Vega, Rubens o Jean Goujon quedaron prendados y a ellas dedicaron una parte de su obra, por no decir, su vida misma. Pero sabes muchacho, de nada sirvieron sus recreaciones, todos tomaron su talento como fantasía. Yo, en cambio, he seguido durante mucho tiempo la historia de estas criaturas y me puedo sentir orgulloso de haber sido testigo de la más bella dama que de las ninfas se conoce. De hecho, por eso salgo cada noche al balcón o me quedo junto a la ventana.
Cada noche mi ritual supone un pequeño homenaje a la más grande ninfa de todos los tiempos. No son inmortales y alguien dijo que quizá vivieran poco más de nueve mil setecientos años, creo que fue Plutarco quien lo afirmó con seriedad científica, que en aquellos tiempos a bien se tenía. Cada noche mi conmemoración va dedicada a Calisto y desde aquí recuerdo su historia tal y como la contaran los antiguos. Acércate muchacho, no quiero que se airee mi secreto por ahí... todos esos viejos están chochos y se les va demasiado la lengua...
A la diosa griega de la caza y la castidad, Artemisa, le gustaba verse siempre rodeada de ninfas. Estas bellas criaturas le llenaban de un orgullo extraño de entender. Como amante del celibato, Artemisa procuraba mantener a sus ninfas virginales y puras. Recorría montes y valles, ríos y lagos... y siempre en compañía de sus damas. Con ellas corría, se bañaba... le gustaba el mundo salvaje, la naturaleza en todo su esplendor, pero su rechazo hacia el contacto sexual era algo que le sacaba de sus casillas y, así como no lo quisiera para ella, lo prohibía en aquellas que le acompañaban hasta el punto de utilizar métodos violentos si se veía en la necesidad de ello. Pero la diosa no era omnipresente y una de las ninfas más bellas de su séquito tuvo ciertos escarceos que acaban en la alcoba del gran Zeus. Nadie supo nada durante un tiempo, hasta que Artemisa y la hermosa Calisto, se desprendieron de sus ropas para darse un refrescante baño en el río. La ira encendió a la diosa cuando descubrió que su amada ninfa se encontraba en cinta. Entonces Calisto desveló la identidad del padre avergonzada por romper su juramento de virginidad. Artemisa no pudo soportarlo. Repudió a Calisto, la apartó de su lado y la transformó en osa para evitar así los deslices amatorios para con el dios. No habiendo pasado mucho tiempo, en una partida de caza, un hombre dio muerte a la ninfa. La pena de Zeus fue tan grande, que recogió con ternura el cadáver de su amada Calisto y la colocó en el cielo convertida en estrella, la Osa Mayor.
Cada noche yo salgo aquí fuera, con un libro en mis manos y le leo unos versos de alguno de los autores que una ninfa inspirara a escribir. Así rememoro su grandiosidad y belleza, en definitiva, mantengo vivo su recuerdo para que con su luz siga motivando grandes obras en todo el mundo. Quizá sea un aporte ínfimo, no más que un granito de arena en un gran desierto, pero eso es mejor que nada y sé de buena tinta que no soy el único que admira la belleza de esa maravillosa estrella. Muchos incluso salvaron su vida o encontraron su rumbo gracias a ella. Este es mi pequeño regalo por todo lo que han dejado en este mundo. Este es mi modo de agradecer su existencia.
El corazón de Arlene

¡Vuelve Victoria Francés con la versión definitiva de El corazón de Arlene! La joven artista valenciana nos ofrece ahora la historia completa de Arlene, una pequeña mendiga que debe cruzar un mundo poblado de sueños y fantasías para recuperar el corazón que le ha sido arrebatado durante una terrible enfermedad. Victoria Francés regresa con la conmovedora historia que nos presentó en el pasado Saló Internacional del Cómic. Una obra que relata un viaje iniciático, salpicado por la crueldad de la vida cotidiana y el dolor de sentirse distinto, y que solo puede llevar a la salvación o a la muerte.
Por que los amigos saben sacar de uno esas cosas maravillosas, que ninguna otra persona seria capaz de esforzarse en buscar FELICIDADESSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS!!!!!! Y bienvenida a la exquisita madurez besos GOP.
Gracias preciosa. Sabes que es todo un placer y un orgullo el tenerte como amiga. No lo dudes nunca. IRNARA
Relajación

Era ya entrada la noche cuando Juan terminó su trabajo. Estaba muy cansado puesto que el día había sido difícil, y en lo único que pensaba era en llegar a casa, sentarse en su sofá preferido, tomarse una taza de café caliente, y escuchar algo de música antes de irse a dormir. Ese era el tipo de relajación que más le gustaba a él, y si la música era Jannis Joplin, muchísimo mejor. Llegó a casa, se preparó el café y se sentó en el sofá, pero su cabeza estaba tan saturada de problemas y preocupaciones, que ni siquiera reparó en el hecho de poner algo de música para calmarse.Intentó borrar de su mente todos esos rollos que le comían las entrañas, pero cuando se libraba de uno, otro aparecía, así uno tras otro, y mientras transcurría el tiempo algo se iba introduciendo en su mente, algo que a él le resultaba familiar aun que no lograba identificarlo. Había comenzado suavemente, y despacio, muy despacio; era como el sonido de unos tambores..., como aquellos que suenan como banda sonora en las películas de Tarzán, sí, ese tipo de tambores pero con un tono más dulce. En un momento se dio cuenta de que su mente se había centrado en buscar la procedencia de ese sonido, y aprovechó la oportunidad para alejar las preocupaciones de su cabeza y jugar a resolver dicho misterio.En un principio el sonido era lento, pero a medida que pasaban los minutos, el sonido se iba acelerando, hasta llegar a parecerse al trote de un caballo. Juan ya no sabía que podría estar produciendo ese sonido, y seguía insistiendo en que conocía el sonido, pero no recordaba donde lo había oído antes.La impaciencia le iba invadiendo por dentro y a su vez el sonido seguía aumentando su velocidad.De repente comenzó a notar una sensación extraña, algo que le subía por los pies, una especie de temblor suave que iba continuando hasta llegar al cuero cabelludo y terminando en la punta de los dedos de sus manos; fué en ese momento cuando recordó la procedencia del sonido, y claro que le era familiar, llevaba dentro de él desde el mismo momento en que nació, dicho sonido provenía de una máquina de cuya existencia Juan había olvidado por completo y, sí, lo consiguió. Juan descubrió que ese sonido era el de su propio corazón, pero para entonces iba este a tal velocidad que ya resultaba imposible poner un freno a tan desafortunada carrera. El choque estaba garantizado.En cuestión de segundos Juan vio como su vida se le iba de las manos, sintió como salía de su cuerpo, despacio, muy despacio, y en ese momento cuando ya creía que toda ella se había despegado de él, Juan alcanzó a ver una luz blanca y brillante alejándose.Esa fué su última visión.Alguien dijo unos días después, que cuando le encontraron, Juan estaba sentado en su sofá preferido, con una taza de café en las manos y una sonrisa en la cara, y que nunca se hubieran dado cuenta de su estado, si no llega a ser por el sonido de la música, que no paraba ni de noche ni de día. Incluso alguno se atrevió a asegurar que la música era de una cantante de rock muy antigua, alguien como Jannis Joplin o algo así...
"NO HAY BARRERA, CERRADURA, NI CERROJO QUE PUEDAS IMPONER A LA LIBERTAD DE MI MENTE"(VIRGINIA WOOLF)11-05-08
Este es el mejor regalo que he recibido en muchos años, una frase tan contundente y tan real como mi propia persona.Gracias Itzan, Nahia, Sonia y Paiva por haber tenido la paciencia y el interés de llegar a conocerme.Ya se han acabado los bombones jijiji.
Sálvese quien pueda

Puedo volver, callar, forzar la realidad.
Puedo doler, arrasar, sentir que no doy mas.
Puedo escurrir, pasar, fingir que me da igual.
Puedo incidir, escapar, partirme y negociar la otra mitad.
Puedo romper, olividar, comerme la ansiedad.
Puedo salir, girar, ser fácil de engañar.
Puedo joder, encantar, llamarte sin hablar.
Puedo vencer, palmar, saber que sin vosotros duele más.
Puede ser que mañana esconda mi voz por hacerlo a mi manera.
¡Hay tanto idiota ahí fuera!
Puede ser que haga de la rabia mi flor y con ella mi bandera.
¡Sálvese quien pueda!
Puedo torcer lanzar, perderme en la obviedad.
Puedo servir, cansar, saber que sin vosotros duele más.
...
Gracias
11-5-2008
La verdad es que no tengo palabras para poder expresar todo lo que recibí ayer en el aniversario de la tienda....
Con el día tan bueno de parque que hacía, pensé que vendrían pocos niños... en cambio, resultó un exito absoluto.Creo que desde que abrí las puertas de la tienda, no se me hubiese ocurrido pensar que en tan solo un año iba a tener la librería llena de niños. Sí, obviamente era algo que deseaba, pero no lo esperaba tan pronto.
Gracias a todos los papás, por su apoyo y su amabilidad. Y sobre todo a todos esos enanitos que tan bién se lo pasaron ayer y a todos aquellos que se comformaron con escucharme mientras el cuervo malo hacía de las suyas...
Gracias a la mama por su confianza, gracias a los amigos por dejarme ir..., gracias a la Aurora grande por que sin su economía yo no hubiese hecho este sueño realidad, gracias a Vicente por velar por mi desde donde quiera que esté, a mi hermana por su respeto y a mis sobris por su cariño.
Gracias. Es la única palabra que puede salir hoy de mi boca.Y creo que con eso queda claro como salió el aniversario de La Vara ayer.
Vicente
Aurora
Rosi
Ana
Creo que se nos está ofreciendo mucho tiempo para dar la VARA, y no dudeis que lo vamos hacer.
Con el día tan bueno de parque que hacía, pensé que vendrían pocos niños... en cambio, resultó un exito absoluto.Creo que desde que abrí las puertas de la tienda, no se me hubiese ocurrido pensar que en tan solo un año iba a tener la librería llena de niños. Sí, obviamente era algo que deseaba, pero no lo esperaba tan pronto.
Gracias a todos los papás, por su apoyo y su amabilidad. Y sobre todo a todos esos enanitos que tan bién se lo pasaron ayer y a todos aquellos que se comformaron con escucharme mientras el cuervo malo hacía de las suyas...
Gracias a la mama por su confianza, gracias a los amigos por dejarme ir..., gracias a la Aurora grande por que sin su economía yo no hubiese hecho este sueño realidad, gracias a Vicente por velar por mi desde donde quiera que esté, a mi hermana por su respeto y a mis sobris por su cariño.
Gracias. Es la única palabra que puede salir hoy de mi boca.Y creo que con eso queda claro como salió el aniversario de La Vara ayer.
Vicente
Aurora
Rosi
Ana
Creo que se nos está ofreciendo mucho tiempo para dar la VARA, y no dudeis que lo vamos hacer.

En el siglo I de nuestra era, Pomponio Flato viaja por los confines del Imperio romano en busca de unas aguas de efectos portentosos. El azar y la precariedad de su fortuna lo llevan a Nazaret, donde va a ser ejecutado el carpintero del pueblo, convicto del brutal asesinato de un rico ciudadano. Muy a su pesar, Pomponio se ve inmerso en la solución del crimen, contratado por el más extraordinario de los clientes: el hijo del carpintero, un niño candoroso y singular, convencido de la inocencia de su padre, hombre en apariencia pacífico y taciturno, que oculta, sin embargo, un gran secreto.Cruce de novela histórica, novela policíaca, hagiografía y parodia de todas ellas, 'El asombroso viaje de Pomponio Flato' es la obra más insólita e inesperada de Eduardo Mendoza, y también una de las más ferozmente divertidas. Como en el Quijote se ponían en solfa los libros de caballerías, aquí se ajustan las cuentas a muchas novelas de consumo, y se construye, al mismo tiempo, una nueva modalidad del género más característico de Eduardo Mendoza: la trama detectivesca original e irónica, que desemboca en una sátira literaria y en una desternillante creación de inagotable vitalidad novelesca.
sueño

Estaba allí sentado; tenía mucha gente alrededor, hablaban y reían sin parar, pero yo no los escuchaba, no los sentía. La verdad es que me daba lo mismo estar allí o en otro lugar. Me sentía bien, el ambiente era agradable, y la gente... bueno, la gente hacía bulto, y eso me bastaba. Mi mente estaba en blanco. Por primera vez en mucho tiempo no pensaba en nada, simplemente estaba allí y bebía, sobre todo bebía, tenía la boca seca, y era como una especie de necesidad, como si el liquido fuese algo vital para mi existencia. Mi corazón estaba relajado y sentía que todo mi cuerpo flotaba en una nube. Era extraño, porque los demás no se daban cuenta de ello.Alguien me pasó un diminuto pedazo de papel con una especie de dibujo en el centro, cogí el papel y sonreí. Mi corazón salió de su letargo, para introducirse en una carrera de alta velocidad. Me llevé el papelito a la boca y lo saboreé durante varios minutos; era un sabor extraño que al mezclarse con la saliva se iba introduciendo por mi organismo con un dulce y excitante cosquilleo, atravesando cada célula, cada vaso sanguíneo, cada órgano, de punta a punta, por todo mi cuerpo.Mi ser estaba cambiando, ya no me sentía flotar en una nube, sino que iba en ala delta surcando el techo del bar. Los demás reían y hablaban sin parar sin percatarse de la situación. Sin ni siquiera levantarme de la silla, salí del bar con mi ala delta y alcé el vuelo hacia las alturas; recorrí la ciudad y saludé a las estrellas, visité a la luna y hablé con las montañas, ahora ya nadie podría parar mi vuelo.En mi cara se reflejaba la palabra paz con una tímida sonrisa, mi pulso era cada vez más alto, y los demás seguían ahí sin inmutarse por mi estado, nadie se había dado cuenta de que me había ido a otro mundo. A un mundo diferente donde lo que reinaba era la paz, y la tranquilidad.De repente me percaté de que había vuelto al bar, notando al mismo tiempo algo raro en el ambiente. Todo parecía ser lo mismo, pero tenía la impresión de que todo era diferente, como si estuviese viendo el bar desde otra dimensión. Miré a mis amigos y eran los mismos, pero todos iban vestidos de buzo, y bebían todos de un baso común con forma de elefante, los camareros eran ranas azules y servían montados en patinetes de lunares. Era obvio que algo estaba pasando.Mi boca comenzó de nuevo a secarse y pensé en tomar algo de beber y mientras pensaba en lo que quería tomar, un helado de frambuesa pasó por delante mismo de mis narices, (odiaba los helados de frambuesa) y según miraba al helado, imaginé que se lo tiraba a una de las ranas azules que se apoyaban en la barra del bar, y como por arte de magia, esa horrible cara azul se llenó de una mugrienta masa rosa mezclada con sirope de chocolate. Era realmente repugnante. Al ver esto, noté como mis tripas se revolvían y algo dentro de ellas gritaba por salir de su interior, al momento, me levanté y me dirigí a los servicios, abrí la puerta y me encontré un largo pasillo sin final. Anduve durante lo que me pareció un espacio de tiempo de varios días (aunque en realidad solo fueron dos segundos) y me topé con una puerta muy bonita y original, tenía forma de trébol, y para entrar tenías que hacer contorsionismo, porque no te cogía todo el cuerpo de golpe. Cuando conseguí pasar me encontré con una copa de champan en el centro de la habitación pero no sabía si era para beber o para descargar, la verdad es que no recordaba lo que quería hacer si beber o descargar y como lo primero que había necesitado antes de ver la imagen del helado era beber, pues metí la cabeza y se bebí todo aquel liquido, y después descargué en el mismo lugar, pensando en la putada que le haría al próximo que pasase a esa habitación con intención de beber. En ese momento mi corazón comenzó a frenar, como si hubiese terminado la carrera.Me sentía aliviado y no sabía muy bien porque. Salí del cuarto, aunque esta vez la puerta era normal, llegué al lugar donde se encontraban mis amigos y, cosa rara, iban vestidos como en un principio. Miré a los camareros y, seguían siendo feos, pero, ya no tenían cara de ranas, me senté y miré a mí alrededor, todo volvía a ser lo de antes. Y sabes, ya no me gustó. Así pues decidí retirarme y volver a casa, meterme en la cama y seguir soñando.
La persona
_Solo quiero lo mejor para ti_ decía, mientras se quitaba el cinturón...Ella no podía comprender que, todo el dolor del mundo, reunido en cinco minutos, pudiese ser para ella lo mejor.El tiempo pasó, y la misma escena se repitió, y se repitió. Mientras tanto, el recuerdo de ese dolor, ocupaba cada segundo de su vida.Buscó respuestas, que la ayudasen a comprender, que el dolor era bueno para ella, pero no consiguió encontrar ninguna. Fue tropezando con cada cinturón que se encontró en el camino, sintiendo el mismo dolor, hasta que el dolor se convirtió en miedo.Los largos días la fueron transformando en una mujer con miedo a recordar; una mujer resignada al dolor, pero un día de esos en los que se negaba a recordar, alguien se cruzó en su camino, y la enseñó a sacar provecho de ese dolor.Esa persona fué la única persona que no buscaba lo mejor para ella, fue la única persona que no se quitó el cinturón. También le ayudó a abrir los ojos, y ver que su miedo solo le permitía ver los recuerdos, y no la realidad.Sí, esta mujer cambió. Comenzó a utilizar su miedo forjando pequeñas láminas de hierro, provenientes de las caídas y soldándolas a su corazón; cada vez que soldaba una lamina, de su corazón manaba un río de sangre. Poco a poco su corazón se fué desangrando, cada gota de sangre era un pedazo de vida.Esta persona le fué inyectando de su propia sangre, jamás le pidió nada a cambio, simplemente se lo dio, y no por el bien de ella si no, por el suyo propio.Una noche la mujer recibió una llamada, eran noticias de esta persona, le había inyectado tanta sangre a ella, que la persona no tuvo sangre suficiente para poder vivir. La mujer salió en su busca lo mas rápido que pudo, cuando la encontró hizo lo posible por devolverle la sangre que esta persona le había dado a ella con anterioridad, pero fue en vano; en ese momento la persona le pidió algo, una cosa a cambio de todo lo que la persona le había dado a ella, le pidió, no llorar.Tan solo eso, no llorar.No pudo, no pudo ofrecérselo, no sabía como hacerlo. Así pues, ella lloró y lloró y con sus lágrimas forjó la lámina de hierro más grande que había forjado hasta el momento, y con ella selló su corazón derramando así las últimas gotas de sangre que allí dentro quedaban, olvidando que cada gota de sangre era para la mujer un segundo de vida.

El Juego del Ángel es una gran aventura de intriga, romance y tragedia, a través de un laberinto de secretos donde el embrujo de los libros, la pasión y la amistad se conjugan en un relato magistral.Con El Juego del Ángel, ambientada en la Barcelona de los años 20, el autor de La Sombra del Viento regresa al Cementerio de los Libros Olvidados y nos sumerge de nuevo en su fascinante universo."La próxima vez que quieras salvar un libro, no te juegues la vida... Te llevaré a un lugar secreto donde los libros nunca mueren y donde nadie puede destruirlos."

eih¡ ahí va un libro solo para chicas, y bueno... para algún que otro chico... divertido, ameno, y con algunos toques realistas...
"Cambio principe por lobo feroz", es la agrupacion de nuestras conversaciones de sofing .... escrito con arte por Raquel Sanchez Silva y editado por Aguilar.
Esther, definitivamente este va por ti .
"Cambio principe por lobo feroz", es la agrupacion de nuestras conversaciones de sofing .... escrito con arte por Raquel Sanchez Silva y editado por Aguilar.
Esther, definitivamente este va por ti .
Lucia
Menudo día hace, tengo tanto calor que me quitaría hasta la piel a cachos si esto hiciese que dejase de sudar. ¡Que agobio! No se como la gente puede soportarlo, además tengo la ligera impresión de que este calor afecta directamente al comportamiento de las personas, nos volvemos irritables, sensibles y nuestro humor es de perros. Para colmo tengo mogollón de cosas que hacer y que organizar y este dichoso calor no me deja ni pensar claramente. En fin, creo que tendré que apechugar con ello y aguantar el jodido bochorno. Bueno..., haber, ¿que es lo que teníamos hoy? Recibos de banco, preparar el trabajo de la semana que viene, ordenar los archivos del ordenador y meter el proyecto de María, que si no se lo paso para el lunes me mata, a ver, que más... llamar a los amigos, limpiar la casa, hacer la compra, organizar la fiesta de cumple de mi mama, pasar los cuentos nuevos al ordenador, llevar las alfombras a la tintorería, cambiar las plantas de tiesto que se les están saliendo ya las raíces, arreglar las luces del baño... ¡Joder! Este café me ha salido muy fuerte, ya verás, entre el calor y la tensión a este paso voy ha salir levitando por la ventana. ¿Que más? No sé, creo que me falta algo, bueno luego lo miro en la agenda, de momento, mientras me termino el café preparo lista de la compra y luego ya veré por donde empiezo. Haber... huevos, pan... ¿lo compro integral o normal? Ay, no lo sé, si lo compro normal me pondré como una foca, y si lo compro integral me ahorraré unos gramos de más, pero por otro lado el normal esta delicioso, en cambio, el integral está asqueroso; creo que compraré el normal, y ya me quitaré gramos mañana a base de sopa de cebolla. ¿Por donde iba? Ah, si por el pan, ¿que más...? Pasta, maíz, coca-cola (que no falte), atún en escabeche, tomates, que no sé si comprarlos en casa Jacinto o en el Día, porque en casa Jacinto están más ricos, pero en el Día son más baratos, no sé, ya veré cuando baje, según la gente que haya en la tienda... y de compra nada más, bueno el tabaco, que no se me olvide el tabaco, si no me muero... ¡Vaya por Dios! Ahora llaman por teléfono, con lo poco que me apetece a mí hablar con nadie ahora._Sí._Hola Lucía._ ¡Hombre José!, ¿Que tal?_Bien, solo llamaba para ver que tal te iba, como tú no das señales de vida, he pensado que a lo mejor te pasaba algo con nosotros._No, sabes lo que pasa, que estoy muy liada con el trabajo, y no tengo tiempo ni para relajarme, y cuando consigo un poco de ese tiempo, lo único que me apetece es arreglar mi casa, mis papeles, y mi cabeza que esta un poco por la nubes, con lo cual, no llamo a nadie, y así intento centrarme un poco en mis cosas, ya sabes._No si a mí también me pasa de vez en cuando, pero no siempre, que también hay que salir y divertirse._Ya, pero lo último que me apetece hacer en este momento en divertirme, lo que me apetece es quitarme todo esto de encima y relajarme, porque sino no lo hago nunca._Bueno, tu misma. Oye, que esta noche hay una fiesta en la playa y cuento contigo, así que no me vengas con que tienes que hacer cosas, porque las puedes hacer hasta esta tarde, y luego mañana tienes todo el día, o me vas a decir ahora que trabajas los domingos._No, no trabajo los domingos, pero no me apetece salir, no estoy con ánimos de fiesta, y tío ya sabes que yo necesito mas de un día para mis cosas, y si salgo esta noche, mañana no voy ha tener la cabeza como para ponerme a arreglar los papeles del banco._Tía llevamos mucho tiempo sin vernos, y esta fiesta va a estar de puta madre, venga, anímate._No lo sé, déjame pensarlo. Si eso esta tarde te llamo y te digo lo que hago ¿vale?_Venga vale hasta la tarde, y anímate que lo vamos a pasar bien._Ya veremos, venga, hasta luego._Hasta luego.Joder no me apetece nada ir de fiesta, y este calor me esta matando. Necesito tiempo para descansar, para relajarme, para no pensar en nada ni en nadie. Estoy cansada de llegar a casa y tener que organizar el trabajo de la semana siguiente, estoy cansada de tener que preocuparme de la jodida compra todos los fines de semana, de organizar los puñeteros recibos, los gastos, los cobros, el tener que estar pendiente de los amigos, porque si no los llamas ya te lo empiezan a echar en cara, de los compromisos, de todo aaaahhhgg!! ¡Otra vez el teléfono!, ¿Por qué no me olvidan? un ratito, unos días..._Sí._Hola. Soy yo._Hola Diego. ¿Que pasa?_No, nada. ¿Sabes lo de la fiesta?_Sí, me acaba de llamar José para contármelo._Vas a ir ¿no?_No creo, tengo muchas cosas que hacer, y me gustaría poder descansar un poco._Mira Lucía, siempre estás con lo mismo, y si no es por h es por b, pero nunca quieres salir con los chicos._Ya tío, pero es que no me apetece, me apetece mas estar en casa, por cierto a que hora vas a venir, porque ayer pasé por el vídeo club y cogí una película de miedo para esta noche._Mira Lucía a mí esta noche me apetece salir y estar con los chicos, estoy un poco cansado de estar metido en casa todos los fines de semana._ Sí, ya. Comprendo que te apetezca salir, tu no trabajas y encima vives con tus padres, y cuando llega el fin de semana lo tienes que aprovechar, si yo lo entiendo, pero entiende tu también que yo estoy fuera de casa todos los días, matándome ha trabajar, y los únicos momentos que tengo para disfrutar mi casa y mi espacio es el fin de semana. Vete tú si quieres, a mi no me importa, ya nos veremos otro día._Lucia no se trata de vernos otro día, no se como decírtelo, pero lo mejor será que lo dejemos por un tiempo, hasta que tu estés menos liada de trabajo._ ¿Me estas diciendo que lo dejamos porque hoy no quiero salir?_ No te estoy diciendo que lo dejamos por un tiempo hasta que tú estés menos agobiada._Así sin más._Sí._Bueno pues que te lo pases bien en la fiesta._Lucia, no quiero que te enfades por esto._No, si no me enfado. Venga hasta luego, que tengo que terminar todas estas cosa que tanto me agobian._Lucia.....Será capullo. Claro como el no tiene nada que hacer, ahora resulta que la que tiene la culpa de todo soy yo, como si no estuviera con el todos los santos días...Y ahora que.No sé. Y si tiene razón. Y si no le estoy dedicando todo el tiempo que necesita.Joder, pero yo necesito trabajar para vivir, tiene que entenderlo.Y ahora que voy hacer yo...El país. 12-7-98...según unos científicos americanos, la oleada de calor que esta arrasando la tierra, provoca cambios neuronales en las personas, en España ha habido este mes de julio un incremento del 25% en los casos de malos tratos, y un aumento de suicidios...Sucesos.12-7-98...en el mismo lugar una joven se tira desde el tejado de un quinto piso, al parecer, y según cuentan allegados a la víctima, la joven había sufrido una ruptura sentimental. Con este, ya se cuentan 87 casos de suicidio...
Luna

...venga, vale, os contaré una historia, sobre un señor al que le gustaba soñar. Vivía en una casa en el campo alejado del mundo, porque decía que la naturaleza era la única compañía que le aportaba paz y tranquilidad.Tenía un jardín tremendo, lleno de flores y arboles de todas las especies, y su casa, aunque no era muy grande, siempre estaba llena de animales, gatos, perros, ardillas, pájaros, etc., los cuales convivían todos juntos en plena armonía.Era una tarde de verano, como otra cualquiera, aunque en esta ocasión, una pequeña tormenta de lluvia, hizo acto de presencia. A dicho señor no le gustaba la lluvia, de hecho se deprimía mucho cuando llovía, porque ésta le traía recuerdos de pasado, de su vida en sociedad, de sus conocidos, en fin, que decidió relajarse y prepararse una taza de té caliente, para poder sobre llevar la tristeza de la tarde, con un poco de optimismo. Gotas de agua resbalando por los cristales; eso era lo único que conseguía distinguir desde el otro lado de la habitación. Se sentó en un sofá junto a la ventana. Le gustaba ese sofá. Le hacía sentir bien, de hecho, ese era el único lugar que le transportaba a lugares extraños y desconocidos, allí donde los sueños son reales; ese sofá le hacía soñar...Algunas veces soñaba con el amor, un sueño donde por pura casualidad conocía a una chica que instantáneamente pasaba a ser la mujer de su vida, una mujer comprensiva, cariñosa y simpática que le sacaba de la monotonía y le hacía ver las cosas más bonitas. Otras veces soñaba con la amistad, donde los amigos eran nobles y buenos y le colmaban de toda clase de sorpresas, algunas buenas, otras malas, pero en definitiva sorpresas amistosas que no solo le ayudaban a madurar, sino que llenaban su alma convirtiéndola así en un alma plena. A veces incluso soñaba con la muerte, deseándola sin sentido, para unos y para otros, o incluso a sí mismo, con la intención de buscar un poco de paz para su propio espíritu.Pocas eran las ocasiones en las que soñaba con una vida fantástica, un cuento absurdo o algo irreal, como aquella en la que soñó ser la estrella fugaz, flotando en el espacio, observando aquí y allá, jugando con los corazones y deseos de las personas, causando catástrofes y sembrando amor. O aquella otra donde soñó con ser un gran mago en tiempo de vikingos, donde fabricaba pócimas mágicas, y donde daba consejos a los jefes de como ganar una guerra.Y allí sentado, viendo el pasar del tiempo, acertó a descubrir algo que no había visto antes, através de esa ventana. Era una especie de luz blanca, que muy lentamente se iba acercando a él.Aquella luz era intensa y cegadora que cuanto más se acercaba, mas grande se hacía. Intentó como pudo retirar el vaho de los cristales, de manera que pudiese distinguir de qué se trataba, y cuando la luz se hubo acercado lo suficiente, descubrió con ojos de asombro, que se trataba de la luna, la cual se había caído de su pedestal allí en el firmamento, y había llegado rodando hasta su casa.Sin pensarlo dos veces, se levantó de su sofá y se dirigió al jardín, con la intención de averiguar lo que estaba pasando. Y allí la encontró, radiante y fresca. Era la luna, la mismísima luna. Él no podía creerlo, dio una vuelta a su alrededor, para cerciorarse, pero cuando estaba llegando al lado más oscuro, un intenso escalofrío recorrió su cuerpo; efectivamente era el lado oscuro de la luna, no cavía duda. Jamás hubiese podido imaginar que la luna albergase tanta oscuridad.Según se iba adentrando en ella, el temor y el miedo se iban haciendo con el mando de sus sentidos. Un frío seco le heló las entrañas, pero sus pies no podían parar, seguían andando, adentrándose más y más en esa oscuridad hasta que él mismo desapareció en ella. Al día siguiente, aquel sofá estaba vacío; en la casa no se vislumbraba ningún signo de vida humana o animal; y el jardín estaba totalmente vacío, todo era tierra seca sin color sin calor...Cuentan que en las noches de verano, cuando hay luna llena, ésta se abre al mundo y hace realidad los sueños y deseos de las personas; pero cuentan también, que pobre de aquel que sueñe con ser luna...
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